En primer lugar agradecer a la casi veintena de participantes en este I Concurso de patxaran casero Licores Barañano. Nos agrada destacar como los participantes han sido de lo más variado: mujeres, hombres, locales, foráneos (Aragon), mayores (70 y pico años), jóvenes (20 pico años).

También queríamos destacar, lo bonito y enriquecedor que nos ha sido catar, valorar y analizar los diferentes patxaranes con sus diferentes características, matices y aromas. De hecho, hicimos una primera cata recién recibidas las muestras y una vez pasado unas semanas, la evolución de algunos patxaranes ha sido muy positiva y queremos remarcar el triple empate para optar a la tercera plaza.

Pasamos a continuación los tres primer@s clasificad@s de este I Concurso Licores Barañano:

  • 1ª Arantza Eguia: 25 puntos

Vista: 8 puntos: Rojo picota, color cercano al idóneo, únicamente le faltaría un poco de intensidad.

Nariz: 8 puntos: Muy fresco, muy equilibrado, destacando en su justa medida tanto la endrina como el anís.

Boca: 9 puntos: Equilibrado, muy agradable destacando los aromas de la fruta.

  • 2º Koldo Zurimendi (Toti): 21,5 puntos

Vista: 7,5 puntos: Rojo vivo, color bastante apropiado, le faltaría un poco de intensidad.

Nariz: 6,5 puntos: Agradable, a pesar de que aparecen aromas a canela o quizás a hueso que enmascaran a la endrina.

Boca: 7,5 puntos: Ha evolucionado muy bien, la primera cata poco después de habérnoslo entregado se apreciaba un exceso de anís que con el paso de las semanas ha evolucionado de manera muy positiva y en una cata posterior consideramos que esta muy equilibrado.

  • Mikel Barros: 20,5 puntos

Vista: 7,5 puntos: Buen color, apariencia de patxaran fresco, vivo.

Nariz: 6 puntos: Prevalecen otros aromas por encima del de la endrina y el anís.

Boca: 7 puntos: Esta acertada la cantidad de fruta, se aprecia la endrina pero destacan aromas a café que enmascaran la frescura de la endrina y lo avieja.

Zorionak !!!

patxaranes-presentados

Como ya hemos comunicado a l@s participante, estos han sido los aspectos que hemos tenido en cuenta para valorar los diferentes patxaranes:

En nuestro caso, con el patxaran, en la primera fase valoraremos que el color del patxaran sea un color rojo cereza intenso, vivo y limpio. Si este fuera más claro, tirando a colores rosáceos se penalizaría ya que esto querrá decir, o que la cantidad de endrinas puestas a macerar es escasa o que el tiempo de maceración ha sido corto. Si por contra, el color se inclinara hacia colores rojo teja, anaranjado, también se penalizaría ya que indicaría que el patxaran se ha oxidado, ha estado demasiado tiempo macerando, se ha macerado con endrinas sobremaduradas o ha pasado excesivo tiempo desde la fecha en que se elaboró.

Hay que recordar que el patxaran es una bebida de año, con el paso del tiempo no mejora sino que pierde frescura y se puede oxidar.

En la segunda fase, la olfativa, lo que valoramos será que se aprecien por igual las dos materias primas que se deben de emplear a la hora de elaborar un patxaran: el anís y la endrina.

Lo idóneo debe de ser que exista un equilibrio entre estas dos y que no aparezcan otros aromas que dejen en un segundo plano a estos. Legalmente, el patxaran es la maceración de endrinas en anís, sin ningún tipo de añadido como pueden ser manzanilla, canela, café… Somos conscientes que en muchos caso, a la hora de elaborar patxaran casero estos ingredientes se emplean y por ello a pesar de que no lo recomendamos, no lo penalizamos en exceso pero si creemos que estos añadidos no deben obtener una elevada relevancia. Por ello, de incorporarse (repito que nosotros no lo recomendamos) debería de ser en muy pequeñas cantidades. Por ello, en caso de detectar cualquier aroma ajeno a la endrina y el anís se penalizará y se valorará de manera muy positiva el equilibrio entre las dos materias primas que son necesarias para la elaboración de un patxaran, que son el anís y las endrinas.

La última de las fases, la gustativa, se tendrán en cuenta los mismos aspectos comentados en la fase anterior, esto es, que a la hora de degustarlo exista un equilibrio entre los aromas de endrina y anís y que no aparezcan aromas externos que dejen en un segundo plano a estos dos ingredientes principales. En esta fase, también se valorará la frescura, la prolongación de los aromas y sabores en boca, la acidez y el dulzor.

Por ultimo, una vez más, agradecer a l@s participantes y animar a que el año que viene nos sorprendan de nuevo con sus macerados.